Con sentido común. La libertad de uno está en el respeto a los demás.

 


Una vez que han finalizado las fiestas de Hondarribia es necesario realizar algunas reflexiones sobre los acontecimientos de los días 7 y 8 de septiembre.

 Desde el PSE-EE de Hondarribia la primera cuestión que queremos poner en valor es el comportamiento cívico observado el día 8 de septiembre por parte la compañía Jaizkibel y los integrantes del Alarde. 

Debemos agradecer a los participantes, tanto de la tropa como de los mandos, el enorme trabajo realizado para el buen funcionamiento de estos, así como la labor realizada por la guardia municipal, ambulancias y demás servicios durante los días 7 y 8 de septiembre de 2024.

Pero también debemos lamentar lo ocurrido el día 7 de septiembre, que impidió realizar el acto, en tiempo y forma, por parte de la tamborrada, los mandos y el resto de las personas que tradicionalmente han llevado a cabo éste.

Uno de los elementos que han centrado las celebraciones de este año ha sido, sin lugar a duda, los diferentes decretos de alcaldía con referencia a los horarios, lugares de concentración y de los recorridos tanto del Alarde como de la compañía Jaizkibel. Ya manifestamos en su día, en la junta de portavoces, que valoramos positivamente los acuerdos realizados sobre algunos aspectos. Del mismo modo somos partidarios de trabajar los desacuerdos para que el próximo año, tanto Jaizkibel como HAOSE, tengan sus recorridos y sus espacios desde el respeto y el reconocimiento mutuo. Ambos conforman las dos expresiones que, en estos momentos, representan a la mayoría de los ciudadanos de Hondarribia.

Desde nuestro punto de vista el comportamiento de la ciudadanía ha sido ejemplar. Lo mismo podemos decir de los mandos de las compañías en todos los actos de los días 7, 8 y 10 de septiembre. Se ha demostrado el respeto a las diferentes sensibilidades que conviven en la ciudad actualmente en los  diferentes actos tanto en  la calle como en Guadalupe y en la misa de difuntos

 Desde el respeto somos partidarios de conjugar tanto el aspecto social como el legal. La solución a los problemas que actualmente existen, en torno a la celebración del ocho de septiembre, se deben solucionar desde la parte social. Se deben respetar las diferentes sensibilidades sobre el Alarde y las otras formas de entender el mismo. Se trata de que se hagan compatibles con la doctrina del Tribunal Supremo.

 Está claro que esto no es un objetivo fácil. Entendemos que es necesaria una profunda reflexión sobre el desarrollo futuro del Alarde, con el fin de que los ciudadanos seamos libres de poder -respetándonos- disfrutar y vivir lo que cada uno siente.

Agrupación Socialista de Hondarribia

 

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